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Este blog es un lugar de escritura. Podes encontrarte con poesías, con crónicas, con apuntes de filosofía, con ideas en gestación, con escritos de alumnas y alumnos... podes encontrarte. La fotografía del cóndor volando en libertad, la saqué en el Cerro Tronador, muy cerca de Bariloche. Me llamo Francisco Mina. Cocino bien, jugaba al futbol, sigo andando en bicicleta, y soy profesor de Filosofía en educación terciaria en Escobar y Campana (Argentina al sur)

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Feliz día Maestras y Maestros de la Patria.

Hoy es el día del maestro en nuestro país, la Argentina. La ocasión la ofrece el aniversario de la muerte de Domingo Faustino Sarmiento. Quizá sea por esto, que ya desde el comienzo, hablar de “educación” en nuestra tierra sea conflictivo.
La identidad docente se debate entre profundas contradicciones en los orígenes de la Patria. La acción de “civilizar” estuvo teñida de sangre desde la conquista. ¿Como resuena en el siglo XXI la sociedad entre identidad y conquista? ¿Que quiere decir que somos lo que somos a partir de ser conquistados? ¿Que es ser conquistados?
Sarmiento encabeza un potente movimiento político de educación civilizadora, inspirado en los principios pedagógicos de la revolución francesa y las experiencias educativas de Norteamérica. No es un “vendepatria”. Intenta una transformación republicana con notas industrialistas, que sea capaz del diálogo económico con “los países centrales”.
Los indios, los gauchos y los inmigrantes españoles del siglo XIX, no le sirven a su propósito vanguardista. El Facundo (sin duda una de las obras literarias mas importantes de nuestra historia) da testimonio desembozado de este desprecio. Los pueblos originarios y sus posteriores mestizajes son el atraso. Con ellos no es posible hacer una Argentina pujante, moderna, civilizada.
La escuela será la fabrica transformadora que hará de los vagos y enemigos del progreso, un sujeto nuevo, que junto a lo mejor de la inmigración europea constituyan un país pujante.
Este será el discurso constituyente de la escuela. Quizá por eso la escuela siga aún hoy teniendo algunas expresiones contradictorias, buscando a los niños pobres para que entren a las aulas y luego despreciando su cultura.
Nada bueno puede nacer de “ser conquistados”. ¿Como no reconocer la acción educadora de Sarmiento? Pero también: ¿porque seguir comprando como en un paquete indefectible, su ostentoso desprecio por los habitantes originarios de estas tierras?
Ayer le pedí una foto a una alumna, que luego de las clases en el profesorado de Matemática a las diez de la noche, retoma su trabajo de entrega de pedidos en su moto. Luego, muy tarde ya, retoma su camino a Garín, a diez kilómetros de Escobar. Un enorme esfuerzo que ella juega con total convicción. Es solo un ejemplo. Nuestras clases en los terciarios de la Provincia de Buenos Aires están llenas de estos alumnos, que pagan un peaje doble para luego transitar por un camino lleno de complicaciones. Todo para ellos es siempre mas difícil. Ella, como tantos otros, será un trabajador de la Educación como yo lo soy ahora. El problema de la Argentina no son los pobres y la ignorancia, sino los privilegiados y su aparente sabiduría. Educar no es colaborar con aquellos que tienen mucho sin esfuerzo, para que sigan aumentando su opulencia. Educar es crear oportunidades de trabajo para un acceso justo a la riqueza de este mundo, que es de todos.
Feliz día a todos los colegas.

Francisco Mina

viernes, 26 de julio de 2019

Amor, política y tangos

Un encuentro de amor en palabras, hechas poesía, canciones, relatos y reflexiones sin mas pretensiones que el encuentro y la oportunidad de pensar juntos.
Carolina Hunt es una voz privilegiada, diferente. De gran trayectoria como docente del canto y como interprete de jazz y bossa.
Ramiro Desimone es un guitarrista de tango apasionado, creador de espacios populares y de gran convocatoria para otros músicos del género.
Junto a Carolina hacen tangos con personalidad propia.
El domingo 4, temprano, a las 21 hs, ensayaremos un ensamble de música y palabras en el cálido ambiente del Teatro Bar Bisellia, de la ciudad de Campana. Un lugar de muy buena atención, con buena carta y precios accesibles. Un encuentro que intente puentes entre la belleza de la música y los sueños de justicia. Los esperamos.

lunes, 24 de junio de 2019

Redes o paredes. Trabajo práctico


Problemáticas Socio institucionales.
Año 2019
Prof. Francisco Mina
Pautas para un trabajo práctico

Estudiamos juntos un texto de la investigadora argentina Paula Sibilia.
El libro intenta señalar, discutir, problematizar las incompatibilidades entre la escuela y la incorporación vital de los dispositivos móviles de acceso a las redes informáticas. Dicho así parece que habláramos de la discusión entre dos invenciones: la escuela y los smartphones. Es mucho mas que esto. Nos interesa iniciar un trabajo comprensivo de un fenómeno cultural de profundos cambios, marcados por estos dos símbolos de época.
El libro no intenta cerrar la discusión, sino abrirla. Se llama “¿Redes o Paredes?”. Es notable que el título sea una interrogación. Ya esto marca un estilo.
Mi proyecto es que compartamos ideas propuestas por este texto con cierta profundidad. Para decirlo de otro modo: los convoco a intercambiar y profundizar estas ideas señaladas por Paula Sibilia, poniendo en juego también nuestras propias ideas sobre el tema.


jueves, 6 de junio de 2019

Lentejas (Francisco Mina)


Relato para la revista literaria “El último bastión” de Escobar
Abril de 2019

Hace unos años compre en un bazar de acá, de Escobar, una olla a presión. Fue toda una decisión de madurez, de independencia. Porque cocinar así da toda una imagen de solvencia, de profesionalismo, casi de cierto aire científico. Pero yo no buscaba eso, sino mas bien hacer algo nuevo en casa, echando mano a los mejores recuerdos de la infancia. Y en un rincón de esa memoria estaba la olla de mi vieja. Me maravillaba el misterio de una cacerola cerrada herméticamente y luego sellada con la presión del vapor. Era algo así como la galera de un mago, pero sacando comidas.
La tuve que encargar, y creo que eso colaboró en esa sensación de ingresar a una clase selecta de cocineros alternativos. El Bocha, que regentea el bazar de Martín, me dijo que algunas había vendido desde que las tarifas de gas habían subido tanto, y ahí se completó mi felicidad con un tinte de resistencia popular.
Ahora estoy haciendo unas lentejas, les cuento.
Calenté un poco de aceite y empecé a sacarle el frío a dos cebollas. Yo las corto mas bien gruesas. Eso de “rehogar” me suena cruel, y si hay algo que quiero en esta vida son las cebollas. Si el fuego está muy fuerte se doran y ya no me gusta tanto. Medianito el fuego. Luego le agrego un morrón cortado chiquito, pero no picado, para que en la multitud no pierda ese color tan interesante. Y después dos dientes de ajo. Los corto en rodajitas finas, porque picar no me parece amable.
Ahí pongo una mano de sal gruesa, que es un medida humana, como el olor que a esta altura sale de la olla. Y ya no hay vuelta atrás. Confianza, que esto desemboca en algo maravilloso.
Para esta altura de la obra, Gaby esta charlando en voz bajita arrimando algún mate y eso es lo que busco al cocinar: charlar tranquilos, reírnos, pasarla bien juntos.
Eso de la copa de vino en las cocinas televisivas lo respeto, pero a nosotros no nos cuadra. El vino es para después. En la mesa, que es mas familiar. Pero al cocinar, donde estamos los dos solos, el mate es como un brindis continuado. Alguna vez, luego de una época triste, le preparé estas lentejas diciéndole que no curaban, pero aliviaban el dolor, y así fue.
Después viene el orégano, dos hojitas de laurel que le pido a Luna y trae del fondo, la pimienta negra liberada con el cabo de la cuchilla en la tabla, el ají molido, y dos cucharadas de azúcar.
Ah, me olvidaba, deslizo acá unos hongos secos que le dan un gustito difícil de explicar, pero que traen recuerdos de cuando le ponía carne al guiso.
María, que cumplió quince, es vegetariana. Ella dice que hacemos sufrir a los animales con la manera como los criamos y faenamos. Que el capitalismo de hambre divide al mundo en minorías con carne y mayorías sin plato siquiera, que el calentamiento del planeta tiene que ver con mas vacas y chanchos que oportunidades para vivir mejor... Y la verdad es que me gusta muchísimo la carne, pero mas me gusta que Maria piense y actúe para que este mundo sea un poco mejor. Y entonces cada vez cocino con menos carne.
Después le agrego dos o tres zanahorias. Me gustan mas si son finitas y las rodajas quedan lindas en el plato. Y tres o cuatro papas cortadas en cuartos.
Las lentejas que compramos desde hace un tiempo se hacen mas rápido. No hay que remojarlas.
Las deslizo en la olla con respeto. Me parece de buena gente tratar bien a los demás y a las lentejas.
Agrego poca agua. Hasta que quede apenas cubierto el guiso.
Y ahí cierro la tapa. Es todo un ritual. ¿Hice todo bien, falta algo? Después es tarde. Se parece al acto esperanzado de votar.
Cuando soltó el vapor por arriba hay que bajar el fuego y esperar quince minutos. Ahí charlamos mejor todo lo que balbuceamos mientras cocinábamos. Y si no hay con quien charlar leo un poco. Me resulta estimulante leer mientras espero ese alumbramiento. Es un rato relajado que ayuda a la tranquilidad necesaria para comer y vivir.
Francisco Mina ©
Otoño de 2019

lunes, 3 de junio de 2019

Pasarero (Canción)

PASARERO

Pasa este río, qué pasarero
cuando la luna se cae al cielo
y un velo negro vela este sueño.
Sueño soñado, sueño sediento
de amaneceres que van creciendo
con el espejo manso del río
y mil canoas que va meciendo.

Pasa este río, qué pasarero
mece que mece, río siestero
mece un soleado borde de Enero,
mece su canto con voz de pena
pena que pena la pena muda
pena que pasa, pena que queda
en todo un pueblo que da y espera.

Pasa este río, qué pasarero
cuando amanezca volverme quiero
y ver el día, qué volverero
en que la luna robe del río
el espejado sendero inquieto
y camalotes de limpio vuelo
vistan ciudades de verde nuevo.

Pasa este río, ¡qué pasarero!
y camalotes de limpio vuelo...

LETRA Y MÚSICA: Carlos "Negro" Aguirre

Pasarero. Aznar con Aca seca trio

viernes, 24 de mayo de 2019

Salve Argentina


Salve, Argentina
Bandera azul y blanca
Girón del cielo en donde impera el sol

Tu la más noble
La más gloriosa y santa
El firmamento su color te dio

El firmamento su color te dio
El firmamento su color te dio

Yo te saludo
Bandera de mi patria
Sublime enseña de libertad y honor

Jurando amarte
Como así defenderte
Mientras palpite mi fiel corazón

Mientras palpite mi fiel corazón

martes, 2 de octubre de 2018

Violencia

Vengo de la cabeza soy una banda descontrolada, 
hoy no me cabe nada, vas a correr porque sos cagón. 

Son todos unos putos,unos amargos, unos buchones, 
llaman a los botones, vinieron todos se quedan dos. 

Hoy vas a correr, porque sos cagón, 
con el culo roto, porque mando yo. 

Voy a salir de caño, ya estoy re duro, estoy re pasado, 
como ya estoy jugado me chupa un huevo matarte o no. 

Mi vida es un infierno, mi padre es chorro, mi madre es puta, 
vos me mandás la yuta y yo te mando para el cajón. 

Yo soy el error de la sociedad, 
soy el plan perfecto, que ha salido mal. 

Vengo del basurero que este sistema dejó al costado, 
las leyes del mercado me convirtieron en funcional. 

Soy un montón de mierda brotando de las alcantarillas, 
soy una pesadilla de la que no vas a despertar. 

Vos me despreciás, vos me buchonéas, 
pero fisurado, me necesitás. 

Soy parte de un negocio que nadie puso y que todos usan, 
es la ruleta rusa y yo soy la bala que te tocó. 

Cargo con un linaje acumulativo de misiadura, 
y un alma que supura veneno de otra generación. 

Yo no sé quien soy, yo no sé quien sos, 
el tren del rebaño se descarriló. 

Ya escucho las sirenas la policía me está encerrando, 
uno me está tirando me dio en la gamba, le di a un botón. 

Pasa mi vida entera como un tornado escupiendo sangre, 
manga de hijos de puta me dieron justo en el corazón.

Agarrate Catalina con la participación especial de NTVG
Letra y Música: Tabaré Cardozo

Letra en pdf

sábado, 11 de noviembre de 2017

La existencia del alma en el Caio, HERNÁN CASCIARI

El Zacarías y yo tomamos mate. Siempre. A cualquier hora. Las veces que estuvimos a punto de separarnos, las veces que llegó un hijo nuevo a casa, cuando lo echaron del trabajo, cuando Argentina salió campeón del mundo, cuando se cayeron las torres gemelas. Cuando murió mamá... Entre el Zacarías y yo hubo días sin besos a la mañana, semanas sin dirigirnos la palabra, meses enteros sin juntar los pelos, años larguísimos sin un peso en el bolsillo. Pero no hubo nunca en nuestro matrimonio un solo día sin que él o yo nos sentáramos en silencio a tomar mate.

lunes, 11 de septiembre de 2017

A la orilla de si


Esa mujer camina por la orilla
del mar
y de si misma

La espuma y las rodillas
se le vuelven leves
como el sol de madrugada que la mira

Su andar es como el pálpito del agua
que va y que viene
buscando siempre una salida

Ella camina al sol
a la orilla de si
acariciando el mar con sus pupilas

Francisco Mina

Enero de 2016

martes, 15 de agosto de 2017

Domingo Faustino Sarmiento, política e intolerancia.

“Fue tal el terror que sembramos en toda esa gente —la oposición— con éstos y otros medios (establecimos en varios puntos depósitos de armas y municiones, encarcelamos como unos veinte extranjeros complicados en una supuesta conspiración; algunas bandas de soldados armados recorrían de noche las calles de la ciudad acuchillando y persiguiendo a los mazorqueros) que el 29 triunfamos sin oposición (1). Los gauchos que se resistieron a votar por los candidatos del gobierno fueron encarcelados, puestos en el cepo, enviados al ejército para que sirviesen en la frontera con los indios y muchos de ellos perdieron el rancho, sus escasos bienes y la mujer”.

(1) Se refiere a las elecciones del 29 de marzo de 1857.

(Carta de Domingo F. Sarmiento a Domingo Oro, 17 de junio de 1857)



“¿Lograremos exterminar los indios?. Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso, su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado”.
(Domingo F. Sarmiento en el diario El Progreso, 27/9/1844)


“Tengo odio a la barbarie popular… La chusma y el pueblo gaucho nos es hostil… Mientras haya un chiripá no habrá ciudadanos, ¿son acaso las masas la única fuente de poder y legitimidad? El poncho, el chiripá y el rancho son de origen salvaje y forman una división entre la ciudad culta y el pueblo, haciendo que los cristianos se degraden… Usted tendrá la gloria de establecer en toda la República el poder de la clase culta aniquilando el levantamiento de las masas”.
(Carta de Domingo F. Sarmiento a Bartolomé Mitre, del 24 de septiembre de 1861)



“Si los pobres de los hospitales, de los asilos de mendigos y de las casas de huérfanos se han de morir, que se mueran: porque el Estado no tiene caridad, no tiene alma. El mendigo es un insecto, como la hormiga. Recoge los desperdicios. De manera que es útil sin necesidad de que se le dé dinero. ¿Qué importa que el Estado deje morir al que no puede vivir por sus defectos? Los huérfanos son los últimos seres de la sociedad, hijos de padres viciosos, no se les debe dar más que de comer”.
(Del discurso en el Senado de la Provincia de Buenos Aires, 13 de septiembre de 1859)


“No trate de economizar sangre de gauchos. Éste es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre de esta chusma criolla, incivil, bárbara y ruda, es lo único que tienen de seres humanos”.

(Carta de Domingo F. Sarmiento a Bartolomé Mitre, 20 de septiembre de 1861)

martes, 3 de enero de 2017

Despedida a John Berger



Ayer lunes 2 de enero, ha muerto John Berger. Desde hace no mas de 10 años comencé a leer muchos de sus artículos, ensayos y novelas. Es una escritura (ella continuará en un presente vivo) que se desliza con suavidad, como la carbonilla con la que dibujaba. En la era de la imagen, escribió como quien relata su propia mirada.

Incorporé un texto suyo en los cursos de ética docente para reflexionar sobre la mirada como hospitalidad de la subjetividad.
Me da mucha tristeza su ausencia. Su último libro, bellísimo, es un homenaje que escribió con su hijo para su fallecida compañera en el 2013. Habla de la presencia en la ausencia. El tango “trenzas” dice “y así mi soledad, se agranda con buscarte”.
Quisiera fantasear pensando que murió en la humana aventura de amar.
Comparto el texto que ofrecí estos años como un momento bibliográfico, a modo de memoria de un hombre que admiro.

Francisco Mina


Los retratos de Fayum.
“El tamaño de una bolsa”. John Berger.
Alfaguara. 2004. BsAs. ( Pags. 59-66)

Son los retratos más antiguos que se conservan; se pintaron en la misma época en la que se escribió el Nuevo Testamento. Entonces, ¿cómo es posible que nos resulten hoy tan próximos? ¿Por qué tienen un aire más contemporáneo que cualquier otra imagen de los dos milenios de arte europeo que les sucedieron? Los retratos de El Faiyum nos llegan como si los hubieran pintado el mes pasado. ¿Por qué? Ese es su enigma.

La respuesta más sencilla sería que son una forma artística híbrida, totalmente bastarda, y que esa heterogeneidad concuerda con ciertos factores de nuestra situación actual. Sin embargo, para poder explicar esa respuesta, debemos proceder paso a paso.

Están pintados sobre madera —sobre todo de tilo—, y algunos sobre lino. Los rostros tienen un tamaño algo menor que el natural. Varios están pintados al temple; el disolvente utilizado para la mayoría de ellos es encausto, es decir, pigmentos mezclados con cera de abeja.

Todavía hoy podemos seguir las pinceladas del pintor o las marcas de la cuchilla que usó para raspar el pigmento. La superficie en la que se hicieron los retratos era oscura. Los pintores de El Faiyum trabajaban desde la oscuridad hacia la luz.

Lo que no puede mostrar ninguna reproducción es lo atractivo que sigue resultando un pigmento tan antiguo. Los pintores usaban cuatro colores, aparte del dorado: negro, rojo y dos ocres. La carne que pintaron con estos pigmentos le hace pensar a uno en el maná. Los pintores eran griegos egipcios. Los griegos se habían establecido en Egipto desde la conquista de Alejandro Magno, cuatro siglos antes.

Se denominan los retratos de El Faiyum porque se hallaron a finales del siglo pasado en la provincia del mismo nombre, una tierra a la que llaman El jardín de Egipto, a 80 kilómetros al oeste del Nilo, ligeramente al sur de Menfis y El Cairo. En aquella época, un comerciante llegó a asegurar que se habían descubierto retratos de los Ptolomeos y Cleopatra. Después los tacharon de falsificaciones. En realidad, son auténticos retratos de una clase media urbana: maestros, soldados, atletas, sacerdotes, comerciantes, floristas... A veces conocemos sus nombres: Flaviano, Isarous, Claudina...

Fueron descubiertos en necrópolis porque se pintaban con el fin de acompañar a la momia de la persona retratada cuando ésta moría. Probablemente se pintaban del natural (en algunos de ellos tuvo que ser así, por la extraordinaria vitalidad que exhiben); otros, quizá, se hicieron póstumamente.

Cumplían una doble función: eran retratos de identificación —como fotos de pasaporte— para el viaje de los muertos con Anubis, el dios con cabeza de chacal, hasta el reino de Osiris; en segundo lugar, durante un breve periodo, servían de recordatorios de los fallecidos para la familia. Se tardaban 70 días en embalsamar el cuerpo y, en ocasiones, la momia se guardaba después en casa, antes de colocarla en la necrópolis.

Desde el punto de vista del estilo, como he dicho, los retratos son híbridos. Por entonces Egipto era una provincia romana. Por consiguiente, las ropas, los peinados y las joyas seguían la última moda de Roma. Los griegos que realizaron los retratos empleaban una técnica naturalista derivada de la tradición instaurada por Apeles, el gran maestro griego del siglo IV antes de Cristo. Y, además, eran objetos sagrados en un ritual funerario exclusivamente egipcio. Han llegado hasta nosotros procedentes de una época de transición.

Parte de la precariedad de ese momento resulta visible en la forma de pintar los rostros, independientemente de su expresión. En la pintura egipcia tradicional no se representaba a nadie de frente porque la vista frontal abría la posibilidad opuesta, la de la perspectiva posterior de alguien que se da la vuelta y se va. Todas las figuras pintadas por los egipcios estaban en un eterno perfil, de acuerdo con la preocupación egipcia por la continuidad perfecta de la vida después de la muerte.

Sin embargo, los retratos, pintados con arreglo a la antigua tradición griega, muestran rostros enteros o en tres cuartos. Ante ellos percibimos todavía, en parte, lo desacostumbrado de esa frontalidad. Es como si acabaran de intentar dar un paso hacia nosotros.

Entre los cientos de retratos que se conocen, hay gran diferencia de calidad. Había grandes maestros y pintorzuelos. Había algunos que hacían un trabajo apresurado y rutinario y otros (muchos, sorprendentemente) que ofrecían hospitalidad al alma de su cliente. No obstante, las opciones pictóricas a disposición del autor eran mínimas y la prohibición formal muy estricta. Paradójicamente ésa es la razón de que, en los casos más logrados, podamos sentir la inmensa energía de su arte.

Detengámonos en dos hechos: primero, el acto de pintar un retrato de El Faiyum y, segundo, la acción de contemplarlo ahora.

Ni quienes encargaban los retratos ni quienes los pintaban pudieron jamás imaginar que los vería la posteridad. Eran imágenes destinadas a permanecer bajo tierra.

Ello significaba una relación especial entre el pintor y la persona que posaba. Esta no era todavía un modelo, y el pintor no era todavía un medio para alcanzar la gloria futura. Al contrario, los dos, ambos vivos en aquel momento, trabajaban juntos en la preparación para la muerte, una preparación que aseguraba la supervivencia. Pintar era dar nombre, y tener un nombre era una garantía de continuidad.

En otras palabras, al pintor de El Faiyum no se le llamaba para que hiciera un retrato, tal como lo entendemos hoy, sino para que plasmara a su cliente, hombre o mujer, mientras le miraba. Era quien se sometía a la mirada, más que el "modelo". No debemos considerar estas obras como retratos, sino como cuadros que representan la experiencia de que nos miren Flaviano, Isarous, Claudina...

Este tratamiento, este enfoque, es distinto de cualquier otra cosa que podamos hallar posteriormente en la historia del retrato. En épocas sucesivas se pintaban para la posteridad, para dar testimonio de alguien que estaba vivo a futuras generaciones. Mientras se pintaban ya se concebían en el pasado, y el pintor abordaba su modelo en tercera persona, singular o plural, según los casos.

Para el pintor de El Faiyum la situación era muy diferente. Se sometía a la mirada del modelo, para el que era el pintor de la Muerte. Y esa mirada del modelo a la que se sometía le abordaba a él en segunda persona del singular. Eso explica, en parte, su inmediatez.

Al contemplar estos retratos que no nos estaban destinados nos encontramos presos en el encantamiento de una intimidad contractual muy especial. Si los retratos de El Faiyum se hubieran descubierto antes, se habrían considerado, a mi juicio, poco más que una curiosidad. Para una cultura confiada y expansiva, estos cuadritos pintados sobre lino o madera habrían parecido, probablemente, tímidos, torpes, ligeros, repetitivos, poco inspirados.

La situación en este final de siglo es distinta. El futuro, ahora mismo, está devaluado, y el pasado resulta superfluo. Mientras tanto, los medios de comunicación rodean a la gente de una cantidad de imágenes sin precedentes, muchas de las cuales son rostros. Los rostros lanzan arengas constantes provocando envidia, nuevos apetitos, ambición o, en ocasiones, compasión mezclada con una sensación de impotencia. Además, todos esos rostros tienen sus imágenes procesadas y escogidas para que las arengas sean lo más ruidosas posible.

Imaginemos, pues, qué ocurre cuando alguien se enfrenta con el silencio de los rostros de El Faiyum y se detiene bruscamente. ¡Imágenes de hombres y mujeres que no hacen ningún llamamiento, que no piden nada, pero que declaran que tanto ellas como quienes las miran son seres vivos! Esas imágenes encarnan, en toda su fragilidad, un respeto por sí mismas que ya no se estila. Confirman, pese a todo, que la vida era y es un don.

Hay otra razón por la que los retratos de El Faiyum nos hablan hoy. Este siglo, como tantas veces se ha señalado, es el siglo de la emigración, tanto forzosa como voluntaria. Es decir, un siglo de despedidas sin fin y habitado por los recuerdos de esas despedidas.

Los retratos de El Faiyum tocan una llaga parecida y de una forma similar. Los rostros pintados también son imperfectos, y más preciosos de lo que era el ser vivo, sentado en el estudio del pintor, con su olor a cera de abejas derretida. Imperfectos porque es evidente que están fabricados. Más preciosos porque la mirada pintada está concentrada por completo en la vida que sabe que algún día perderá. Y así nos miran los retratos de El Faiyum, como los seres desaparecidos de nuestro propio siglo.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Civilización y barbarie y la campaña del desierto II

Informe oficial de la Comisión Científica agregada al Estado Mayor General de laexpedición al Río Negro (Patagonia), realizadaen 1879, bajo las órdenes del general JulioArgentino Roca 

Corresponde al documento en PDF del archivo histórico de educ.ar. (Presidencia de la Nación)

Resalto el último párrafo con la justificación civilizadora al saqueo y la masacre

"Es evidente que en una gran parte de las llanuras recién abiertas al trabajo
humano, la naturaleza no lo ha hecho todo, y que el arte y la ciencia deben
intervenir en su cultivo, como han tenido parte en su conquista. Pero se
debe considerar, por una parte, que los esfuerzos que habría que hacer
para transformar estos campos en valiosos elementos de riqueza y de
progreso, no están fuera de proporción con las aspiraciones de una raza
joven y emprendedora; por otra parte, que la superioridad intelectual, la
actividad y la ilustración, que ensanchan los horizontes del porvenir y hacen
brotar nuevas fuentes de producción para la humanidad, son los mejores
títulos para el dominio de las tierras nuevas. Precisamente al amparo de
estos principios, se han quitado éstas a la raza estéril que las ocupaba. […]"

Civilización y barbarie y la campaña del desierto I

Imágenes de la Patagonia en los viajeros científicos de la Campaña del Desierto

Rodrigo Guzmán Conejeros
CURZA-UNCo.

La campaña militar que la historiografía ha designado como “Campaña del Desierto”, que se realizó en 1879 tuvo claros componentes de conquista, al contrario de las anteriores luchas contra el indio, de carácter más bien punitivo. Es decir, que el triunfo militar de los territorios dominados por el indio al sur de la provincia de Buenos Aires, se vio acompañado por diferentes acciones de presencia del Estado, buscando incorporar la región patagónica al territorio nacional.

miércoles, 13 de julio de 2016

El perfecto negocio de la educación

Por Adriana Puiggrós *

Las grandes corporaciones han tomado el mando de una “reforma” educativa, que acompañan con campañas de desprestigio de los docentes. Bill Gates encabeza la operación en Estados Unidos, en pos del apetecible mercado de la educación. Gates apoyó el documental “Waiting for Superman”, dirigido por David Guggenheim, que apunta al sentido común del sujeto parido por los medios corporativos. Fue duramente impugnado por los gremios docentes estadounidenses y tiene versiones para países latinoamericanos, como “De panzazo” (ver youtube). En Estados Unidos, como ha denunciado el periodista David Brooks, la educación alcanzó el segundo lugar en el mercado con cerca de dos billones de dólares en juego, siendo pioneras las empresas dedicadas a vender exámenes estandartizados para docentes, alumnos y establecimientos educativos; son las que más rédito sacan del negocio, alcanzando una tasa de crecimiento de dos dígitos. Rápidos para los negocios, el magnate Rupert Murdoch y bancos como Goldman Sachs y JPMorgan Chase, han incrementado poderosos fondos de inversión en educación. El mexicano Luis Hernández explica que la campaña de satanización en su país está motorizada por los monopolios informáticos, como Televisa y TV Azteca. Evaluar ahora resulta un negocio redondo: inscripto en el discurso pedagógico neoliberal, el término se torna medir para tasar, poner precio a cada trozo del proceso educativo. De eso se trata. La “reforma” consiste en habilitar el sistema público para que la modernización tecnológica quede en manos de las empresas de informática, se establezcan aranceles para favorecer los préstamos usurarios de los bancos a las familias, se privatice la administración de contrataciones de docentes y personal administrativo. Como corresponde a la lógica empresarial, hay que bajar costos. Dado que el rubro salarial docente es más del 80 por ciento del presupuesto educativo, hay que eliminar docentes. Pero la mayor parte de la sociedad todavía sabe que la educación requiere de la maestra/o, los alumnos se alegran cuando un humano los atiende en persona (y no solamente por Skype) y la educación sigue siendo un vínculo social, aunque algunos seres poderosos se escondan detrás de los robots y de los paquetes de contenidos que venden en el mercado. Que el sistema escolar siempre necesita mejoras es una verdad de Perogrullo, por lo cual no es difícil deducir que denostar a los docentes es uno de los más fáciles programas publicitarios de la “reformas” que tienen como meta flexibilizar las formas de contratación. No obstante, se les interpone una de las más caras conquistas de los trabajadores de la educación: la convención colectiva de trabajo. Nuestros trabajadores, entre ellos los docentes, tienen esa conciencia de clase que pudo palparse en la multitudinaria manifestación del pasado 29 de abril y en el encomiable esfuerzo que están realizando en pos de la unidad de las centrales gremiales. Hay la resistencia en varios países, como en México donde los docentes están en pie de lucha y en Chile donde no ceden las demandas masivas por la estatización y gratuidad de la enseñanza. Frente a esos obstáculos, los técnicos de las corporaciones desarrollaron un discurso que justifica poner precio a los educadores y hacerlos competir en el mercado. La historiadora de la educación Diane Ravitch-quien ocupó importantes cargos en el área durante los gobiernos de George H.W.Bush y Bill Clinton- renunció en 2010 a sus lugares públicos, denunciando el carácter destructivo de la evaluación que se aplica. En su best seller La muerte y la vida del gran sistema escolar estadounidense: como evaluar y socavar la educación, Ravitch criticó los usos punitivos del “accountability” para echar a educadores y cerrar escuelas. La autora relaciona fuertemente el sostenimiento de la educación pública con el derecho de los docentes a la negociación colectiva. En cambio el principal argumento (falaz) que usa la campaña es que los maestros y profesores no quieren que se los evalúe porque no saben nada; son burócratas que aprovechan los puestos estatales para trabajar lo menos posible. Ninguno de los tres argumentos contiene verdad. Los gremios han expresado repetidamente que no rechazan la evaluación que integre el proceso de enseñar-aprender, sino su uso para justificar los despidos, la estratificación del sector, la baja de los salarios y la entrega de las contrataciones a las leyes del mercado. Los docentes reclaman que se mejore la organización de su trabajo, concentrar sus horas en una o dos escuelas, tener una cantidad razonable de alumnos para trabajar en profundidad con ellos. Resienten la escasa capacitación que (en la Argentina como en la época de Menem) vuelve a ser un negocio. El instrumento para llevar a cabo la discriminación ha sido probado en Chile e instalado en numerosos países y consiste en un Instituto estatal con autonomía, dedicado a la evaluación de la “calidad”. Esa es la palabra que esconde el secreto: ¿quién y con qué objetivos se define la “calidad” de la educación? La acepción neoliberal sirve para legitimar las regulaciones de la educación de acuerdo a los requerimientos del mercado. Es un negocio perfecto: una clientela infinita y regulable, más un Estado tonto que financie lo que no rinde dividendos. Afortunadamente, organizaciones de la importancia de la Internacional de la Educación (que representa a los sindicatos del mundo), el Movimiento Pedagógico Latinoamericano, la Ctera y las demás organizaciones de trabajadores de la educación de nuestro país, trabajan intensamente para evitar el derrumbe cultural y luchan por una educación cuya “calidad” se defina desde concepciones democráticas de la cultura, de la historia y del futuro.

Pagina 12 (El pais. Miercoles 13 de Julio de 2016)

martes, 23 de febrero de 2016

A la memoria de Don Leonidas Escudero

El 10 de febrero ha muerto el poeta sanjuanino Leónidas Escudero. Maravillosa su vida y su palabra, que fue casi lo mismo. Curioso buscador, termino revolviendo en el lenguaje lo que las piedras se negaron a ofrecerle. Me duele el alma su ausencia, por el puro egoísmo de pensar que ya no escribe mas.
Comparto algunas cosas para los que quieren salvar este verano en la belleza de su arte.

Blog sobre un documental de su vida

El poema "Guanaco relincho" para leer y escuchar en la voz de su autor

miércoles, 3 de febrero de 2016

Un Gardel de película.

Ayer martes 2 de febrero, se entregaron los premios "Estrella de Mar", distinguiendo a los artistas de la temporada de verano de Mar del Plata.
En el rubro "Espectáculo de música marplatense", compartido con "Contra viento y marea", ganó el premio "Un Gardel de Película". Un juego artístico que gambetea entre el cine, el teatro, el baile y la música en vivo, homenajeando a Don Carlos en sus dotes de actor.
El cantor y mentor es el apasionado Hernan Pari, acompañado por las "Guitarras del Rio" y la actuación de Mónica Pari y los bailarines Lucila Iriarte y Jorge Hernández.

Las "Guitarras del Rio" son un trio formado por Ramiro Desimone, Ariel Guzmán y Ezequiel Jaime.
Hay muchas formas de tocar la guitarra y de hacerla presente, una muy especial es la del "guitarrero" que no pide silencio en el boliche, lo impone con la belleza y la potencia de la púa sobre las cuerdas. Era el sonido de las guitarras de Gardel. Estos muchachos son guitarristas, muy académicos todos ellos, con alma de guitarreros.

Ramiro Desimone es un gran amigo, de esos que se arriman cuando hay fiesta, pero también cuando sube el agua y te amenaza el alma. Es un artista y un trabajador. Guitarrista y hacedor de guitarras de Escobar. La primera de su taller suena en mi casa. Desde ayer es premio "Estrella de Mar 2016", pero desde hace mucho es empujador para vivir haciendo música, pagando los costos. Este es un premio a su talento, pero también al esfuerzo y la dedicación. Mi gran abrazo y felicitación para él y todo el elenco. Salud Amigo, tome lo que quiera y toque algo que conmueva. Está todo pago!


viernes, 11 de diciembre de 2015

Lluvia de invierno

Uno se queda así, como se ve
como puede quedar
y así se queda.

Llueve
llueve fuerte y no para, 
y es de noche
y no amanece nunca
y se hace larga la noche
y no amanece
y al fin sale el sol sin mucho brillo
y el frío humedoso se adentra por los pies
y moja el alma

Y uno llora en silencio
y el alma se humedece
y uno cuelga la ropa
y limpia las paredes y los pisos
pero el alma no
uno la banca así
mojada y sucia
de tanta inundación
de tanto frío.

Francisco Mina
Primavera de 2015

martes, 8 de diciembre de 2015

Esperando a los rubios


Variaciones irrespetuosas y tardías

sobre un tema de Cavafis. (1)




¿Qué hace la gente que no va a la Plaza / se queda mirando la tele / encerrada?
Es que llegan los rubios / que siempre dan / mucho mejor / en la pantalla.
¿Por qué el Congreso está trabado / y hay tantos que no quieren / hacer nada?
Esperan que los rubios / digan qué leyes /
consideran /
necesarias.
¿Por qué los precios han subido tanto / con toda la comida / remarcada?
Es que los empresarios quieren / regalar a los rubios / su profecía / confirmada.
¿Por qué la gente no va a la iglesia / sino a los bancos / a rezar / cada mañana?
Porque los rubios piden / creer en el mercado o reventar / palabra santa.
¿Pero por qué recelan todos / con cierta inquietud / en la mirada?
Porque los rubios eran / la solución /
pero no son /
serán la Nada.
Si a los bárbaros / con equívoca ilusión / el poeta les cantó y los esperaba /
estos prolijos rubios / nos harán extrañar / a la barbarie y la negrada.
Porque una cosa / viejo y sabio Cavafis / es un imperio decadente / en retirada
y otra / una tonta patria que le pone /
la alfombra roja al rubio /
y se regala.
Juan Sasturain

(1) Constantino Cavafis, poeta griego: 1863-1933
Esperando a los bárbaros (vínculo al poema completo)

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Volver

Se terminó el invierno.

Un día el frio cede
y salen, desahogados
los verdeados de las ramas grises

Tus manos y las mías
entendieron el frío
y trabajaron

no preguntaron nada
hicieron lo que había que hacer
y trabajaron

Y así estuvimos mudos
atentos,
vigilantes del ruido de los huesos,
cansados, doloridos,
pero caminantes.

Se han aquietado ya
los reclamos de muerte
que aparecían en todos los cajones
de la casa

¿Miraste el sol?
¿Viste que tibio viene el aire?
Compañera de lucha
de andar haciendo vida
Ayer miré como dormías
y me tranquilizó.


Francisco Mina
Primavera 2015

lunes, 16 de noviembre de 2015

Está escaseando el té de Ceilán!

Enrique Santos Discépolo, (Mordisquito) En su programa de Radio en 1951.

(El autor de "Cambalache"  "Malevaje", "Cafetín de Buenos Aires"...)


"Resulta que antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Sobre todo lo chiquito. Pasaste de náufrago a financista sin bajarte del bote. Vos, sí, vos, que ya estabas acostumbrado a saber que tu patria era la factoría de alguien y te encontraste con que te hacían el regalo de una patria nueva, y entonces, en vez de dar las gracias por el sobretodo de vicuña, dijiste que había una pelusa en la manga y que vos no lo querías derecho sino cruzado. ¡Pero con el sobretodo te quedaste! Entonces, ¿qué me vas a contar a mí? ¿A quién le llevás la contra? Antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Y protestás.¿Y por qué protestás? ¡Ah, no hay té de Ceilán!. Eso es tremendo. Mirá qué problema. Leche hay, leche sobra; tus hijos, que alguna vez miraban la nata por turno, ahora pueden irse a la escuela con la vaca puesta.¡Pero no hay té de Ceilán! Y, según vos, no se puede vivir sin té de Ceilán. Te pasaste la vida tomando mate cocido, pero ahora me planteás un problema de Estado porque no hay té de Ceilán. Claro, ahora la flota es tuya, ahora los teléfonos son tuyos, ahora los ferrocarriles son tuyos, ahora el gas es tuyo, pero…, ¡no hay té de Ceilán! Para entrar en un movimiento de recuperación como este al que estamos asistiendo, han tenido que cambiar de sitio muchas cosas y muchas ideas; algunas, monumentales; otras, llenas de amor o de ingenio; ¡todas asombrosas! El país empezó a caminar de otra manera, sin que lo metieran en el andador o lo llevasen atado de una cuerda; el país se estructuró durante la marcha misma; ¡el país remueve sus cimientos y rehace su historia! Pero, claro, vos estás preocupado, y yo lo comprendo: porque no hay té de Ceilán. ¡Ah… ni queso!.¡No hay queso! ¡Mirá qué problema! ¿Me vas a decir a mí que no es un problema? Antes no había nada de nada, ni dinero, ni indemnización, ni amparo a la vejez, y vos no decías ni medio; vos no protestabas nunca, vos te conformabas con una vida de araña. Ahora ganás bien; ahora están protegidos vos y tus hijos y tus padres. Sí; pero tenés razón: ¡no hay queso! Hay miles de escuelas nuevas, hogares de tránsito, millones y millones para comprar la sonrisa de los pobres; sí, pero, claro, ¡no hay queso! Tenés el aeropuerto, pero no tenés queso. Sería un problema para que se preocupase la vaca y no vos, pero te preocupás vos. Mirá, la tuya es la preocupación del resentido que no puede perdonarle la patriada a los salvadores. Para alcanzar lo que se está alcanzando hubo que resistir y que vencer las más crueles penitencias del extranjero y los más ingratos sabotajes a este momento de lucha y de felicidad. Porque vos estás ganando una guerra. Y la estás ganando mientras vas al cine, comés cuatro veces al día y sentís el ruido alegre y rendidor que hace el metabolismo de todos los tuyos. Porque es la primera vez que la guerra la hacen cincuenta personas mientras dieciséis millones duermen tranquilas porque tienen trabajo y encuentran respeto. Cuando las colas se formaban no para tomar un ómnibus o comprar un pollo o depositar en la caja de ahorro, como ahora,sino para pedir angustiosamente un pedazo de carne en aquella vergonzante olla popular, o un empleo en una agencia de colocaciones que nunca lo daba, entonces vos veías pasar el desfile de los desesperados y no se te movía un pelo, no. Es ahora cuando te parás a mirar el desfile de tus hermanos que se ríen, que están contentos… pero eso no te alegra porque, para que ellos alcanzaran esa felicidad, ¡ha sido necesario que escasease el queso!. No importa que tu patria haya tenido problemas de gigantes, y que esos problemas los hayan resuelto personas. Vos seguís con el problema chiquito, vos seguís buscándole la hipotenusa al teorema de la cucaracha, ¡vos, el mismo que está preocupado porque no puede tomar té de Ceilán! Y durante toda tu vida tomaste mate! ¿Y a quién se la querás contar? ¿A mí, que tengo esta memoria de elefante?. ¡No, a mí no me la vas a contar!" -(Enrique Santos Discépolo, 1951).

lunes, 9 de noviembre de 2015

Escribir

“Un escritor es alguien que presta atención al mundo”


Susan Sontag

martes, 27 de octubre de 2015

Buscando luz

Se nos fue Tomás José Gómez, Tomy.
Muchos nos dimos cuenta que era tan nuestro en el mismo momento de la partida. Por eso es que “se nos fue”.
Y “se nos fue” porque también son nuestros Mauricio y Teresa, sus viejos, que ahora están mas solos.
Tomás, como todos, era “muchas cosas”. Probablemente me he quedado solamente con uno de esos tantos lados que se dejan ver. Habrá seguramente tantos otros.
Era un alumno del profesorado de educación primaria del Instituto 55 de Escobar. Un estudiante para ser maestro. En los actos del instituto, era el fotógrafo. Con una Nikon en la mano espiaba las caras, los cuerpos, los gestos. Los retrataba para compartirlos, para compartirse. Su propio cuerpo, me pareció alguna vez, algo cansado.
Hace unos meses su viejo, Mauricio, me alentó en la lucha con el cansancio de mi hija. Tiene los mismos veinte años que Tomás. Me arrimó algunas palabras que me hicieron mucho bien. Tenían que ver con esos grises desafíos que los padres enfrentamos cuando tenemos que pelear por la vida de los hijos.
Y la semana pasada el cuerpo de Tomás se cansó del todo, no pudo mas, y se nos fue.
En la despedida, su familia pegó en las paredes de la casa velatoria, fotos de esas que Tomás le sacó a la vida. Logró transformar ese momento tan extraño en una reunión de gente que miraba sus fotos, sus miradas de las cosas, para decirle adiós.
Al pisar el umbral, una de esas fotos, en el centro, mostraba un pasillo del colegio San Vicente. La perspectiva del camino en el papel, se continuaba en las lineas del pasillo de la sala. Como si el presente de ese día tan triste pudiera hablar con ese pasado donde Tomás miró en ese lugar, blanco y negro, un instante de belleza y provocación. Al mirar la foto desde la lejanía de la vereda, resaltaba el centro del punto de fuga final, de mucha luz.

Alguien del centro de estudiantes le deseó un feliz viaje, y me prendí también en el deseo. Ahora, pienso que salió a buscar ese final de luz tan atractivo, tan necesario de sus fotos.

martes, 13 de octubre de 2015

Potrero

Jugar a la pelota sin ver nada
sentir el ruido del cuero sobre el suelo,
de las suelas, y las risas,
presentir, imaginar, dejar hacer
al cuerpo sin tantos ojos viendo todo
sin tanto saber
sin tanto nada.

Jugar a la pelota al caer el sol
y un poco mas, y otro ratito
y gambetearle a la noche sin respeto
un poco de su muerte
fría y quieta.

Francisco Mina

Otoño de 2015

domingo, 12 de julio de 2015

Uso mis manos, uso mis ideas. (Cortometraje)

En 1973, un grupo de militantes populares iniciaron un proyecto de alfabetización de adultos en el Barrio Villa Obrera, en las afueras de la ciudad de Centenario, provincia del Neuquén, tomando en cuenta las experiencias cubanas y las desarrolladas por Paulo Freire en la década del ‘60.
Esta iniciativa fue filmada por Raúl Rodríguez, fotógrafo profesional, con el objetivo de realizar una película que sirviera para otros barrios, además de dejar el testimonio de las tareas realizadas.
Treinta años después “USO MIS MANOS, USO MIS IDEAS” rescata estas imágenes y los testimonios de quienes participaron en la experiencia, precursora de las campañas nacionales de alfabetización. Una experiencia que se nutrió del apoyo popular y se propuso transformar el concepto clásico de educación, a cambio de una lectura crítica de la realidad.

jueves, 9 de julio de 2015

El etnógrafo. De Ulises Rosell

El Etnógrafo

Dirección y guión: Ulises Rosell. Producción: Fortunato Films. Fotografía: Guido de Paula. Edición: Andrés Tambornino. Sonido: Francisco Seoane. Música: James Blackshaw. Intérpretes: John Palmer, Basilia Pérez “Tojweya”, José Fabián Ruiz “Qa’tu” y vecinos de Tartagal. Duración: 86 minutos. Origen: Argentina. Año: 2012.


miércoles, 29 de abril de 2015

Agua (mar)

Sentir como mi cuerpo se vuelve agua
a veces arroyo,
que transcurre en la dirección del viento
a veces catarata,
que cae furiosa por la barranca vital.
Ahora encerrada herméticamente
se despierta mansa, inmovil
pero al subir la luna
se vuelve inquieta
intenta salir por los poros del frasco
agua turbia, agua pura,
agua de todos los colores
ruega que le de el sol,
para hacerse vapor
y así volar sin dirección
agua que pasó por muchos canales
algunos estrechos,
donde no era bienvenida
y tuvo que hacerse lugar
otros anchos y amplios
donde pudo dibujar sombras con su oleaje
y cuando todo se pone gris
nace en forma de lluvia
que con su angustia le da vida a las flores
y con su fuerza transforma la tierra en barro
ablanda los cimientos
transforma el paisaje
y luego vuelvo a ser yo
carne y hueso, alma y cuerpo
todos los estados de agua
en un solo ser,
y mientras le doy lugar al arco iris
con su llegada triunfante
luego de la tormenta
sera cuestion de elegir
a cual de todos dejo surgir.


Macarena Mina
Otoño de 2015

jueves, 26 de marzo de 2015

latiendo


Ella camina lentamente,
disimulando las marcas de sus miedos en el suelo.
Hace muy poco que vino de las sombras
y el pesar de ese lugar, otro lugar,
le dejo un ardor de alas quemadas en los sueños.
Y con retazos
de muerte y de locura,
y respiros de vida imperceptible,
como un verde leve
que nace entre las piedras de su altura,
anda latiendo
y muestra sonrisas pasajeras
que yo le junto
en las heridas que me han hecho
la ceguera y la esperanza,
como dos manos
que aprecian el rocío
cuando escasea el agua.


Francisco Mina
verano de 2015



Gracias a Dios
Gracias a mi familia y a los amigos
Gracias a los compañeros del camino

viernes, 6 de marzo de 2015

Guanaco relincho (Leonidas Escudero)


Paró pata en la cumbre reinadora
y miró por el tiempo de sus hembras;
copó al viento, le puso contraseñas
y lo volcó en las cuestas azulinas.

De cogote cruzado con las nubes estuvo,
antojo de ser luz, pegado al cielo.
Corazón de algo grande parecía
diminuto en la mano de una peña.

Del alto nacedero de sus ojos, la nieve
colgaba derritiéndose para formar los ríos;
los pastos amarillos colgaban de su pecho
saltando las quebradas rumbo a las vegas verdes.

Y enhorquetó de pronto un eco en las orejas:
entre los farallones la piedrita movida.
Dio una vuelta en redondo, avizoró de frente
y así entró por el ojo de la carabina.

Lanzó un relincho azul, morado y negro;
le chispeó en el codillo abierta rosa;
sorprendido en secretos con su ángel
entró al revolcadero de la sombra.

Huyeron las guanacas por las crestas;
hilaron con su lana los abismos;
y la cumbre quedó sin corazón arriba,
como un grito en la nada, sólo piedra.


El poeta sanjuanino Jorge Leónidas Escudero recita "Guanaco Relincho". La belleza de la palabra que da forma al silencio de la muerte

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